Opinión
Cambio de residencia
Desde el sábado 7 de mayo de este año, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, ha cambiado de residencia. Ahora, ocupa una celda en el “ala de máxima seguridad” del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 9 Norte, en Ciudad Juárez, Chihuahua. El motivo que esgrimen las autoridades de la Secretaría de Gobernación (Segob), para justificar el traslado de quien ha permanecido en El Altiplano desde su recaptura, el 8 de enero pasado, es porque en el penal mexiquense se realizan obras relevantes para el mejor resguardo de los internos.
El Cefereso No. 9 tiene cupo para 848 internos, sin embargo, en sus instalaciones sobreviven alrededor de 2012 reos, con la consecuente sobrepoblación y hacinamiento, lo que propicia malas condiciones para la salud. Con estas carencias tendrá que lidiar el jefe del cártel de Sinaloa. Quizá el insomnio persista en la precaria situación por la que atravesará Don Joaquín, como le llamaban sus antiguos custodios.
Se sabe que en varias ocasiones se ha dado la tentativa de fuga. Un caso conocido es el de los cinco reos federales que se brincaron la barda del penal por una de las torres de vigilancia , utilizando cuerdas y ganchos. Esto ocurrió en marzo de 2014. Después de una oportuna persecución, personal de custodia logró la recaptura de tres de los cinco presos que se habían fugado. Entre abril y junio de ese mismo año, los dos escapistas restantes fueron reaprehendidos y reubicados en el ya famoso Cefereso No. 9.
Podría parecer una mera coincidencia, que en el mismo período en que se dio el bochornoso suceso, autoridades federales detuvieran a quien en esa época era director del penal en Ciudad Juárez, José Luis Armas Cuevas, con la acusación de que había colaborado en la fuga de reos. Lo anterior evidencia que en todos lados se cuecen habas; en otras palabras, los centros de reclusión son entes formativos en el arte de corromper a las conciencias lábiles.
El suceso de marras dio pie para que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) elaborara un informe, documento que se dio a conocer en 2015. De dicho trabajo se desprenden algunos datos técnicos que corresponden a una escala de medición de los niveles de seguridad con que cuentan los diferentes penales en el país: El Cefereso 9 tiene una calificación de 6.63, muy por abajo de El Altiplano, cuyo puntaje es de 7.32. ¿Repararían en este detalle las autoridades que ordenaron el traslado del reo más peligroso de México?
Los abogados del capo sinaloense ya empiezan a litigar para que retornen a su cliente a la cárcel de Almoloya. Sostienen que se están violando algunos amparos que le garantizan al interno una estancia inamovible. Se antoja increible tal apego a un lugar en donde los últimos tiempos le han sido adversos al narcotraficante de Badiraguato.
¿Acaso será sólo una engañifa del equipo de la defensa para disfrazar una nueva tentativa de fuga, apoyada por quienes mueven los hilos del poder? o ¿Acaso es una colaboración de las autoridades mexicanas con sus homólogas norteamericanas al acercarles la presa tan anhelada?
POR JOSÉ C. SERRANO / COLUMNAS, MISCELÁNEA / elarsenal.net
-
Deportes3 días agoArgentina vence a Suiza 3-1 y avanza a semifinales del Mundial 2026
-
Política1 día agoCarlos Torres Piña propone integrar educación y cultura en estrategia de seguridad para Michoacán
-
Michoacán1 día agoAlfredo Ramírez Bedolla informa que las playas de Michoacán están en condiciones óptimas para el periodo vacacional
-
Regionales2 días agoIsmael Arriaga Inaugura Cancha Empastada en Parícuaro y Fortalece el Deporte Comunitario en Juárez (galería)
-
Congreso1 día agoBaltazar Gaona García busca consensos para aprobar la Ley Mauricio en Michoacán
-
Michoacán1 día agoToño Carreño impulsa acciones para prevenir el acoso escolar en planteles educativos
-
Política1 día agoOctavio Ocampo anuncia iniciativa de ley para fortalecer la actividad artesanal en Michoacán
-
Política7 horas agoFabiola Alanís intensifica actividades de organización territorial en Michoacán


