Opinión
“¿Desaparecidos de elite?”
Los padres de los 43 levantados, ejecutados y desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa ya andan en Ginebra, Suiza para solicitar el apoyo de la ONU, sobre todo del Comité de Desaparición Forzada de este organismo internacional para localizar los cuerpos de sus hijos.
Cuál es la diferencia de estos 43 desaparecidos de Ayotzinapa a los miles que desaparecieron y quedaron en el olvido en todo el sexenio de Felipe Calderón y en los primeros dos años de la administración peñista, cuál es la diferencia.
Una de las más grandes diferencias que no tienen la mayoría de los padres de familia que tiene a uno o varios desaparecidos, son que sus hijos no son motivo para el intercambio político, duele decirlo, pero aquellos que apoyan la causa de Ayotzinapa lucran con el dolor de los padres que han perdido a sus hijos.
La mala suerte para miles de padres de miles de desaparecidos, es no tener a un primo, hermano o conocido que esta dentro de un sindicato ligado a la izquierda, la gran diferencia es que uno o cinco desaparecidos no son moneda de cambio para esos grupos que solo buscan el poder económico y político en sus entidades.
El ejemplo más claro que muchos ciegos no quieren ver se llama Felipe de la Cruz Sandoval, quien es profesor afiliado a la CETEG y no tiene nada que ver con los padres de los Normalistas, mucho menos tiene un hijo desaparecido; pero su afán de protagonismo conjuntado con su gusto de vivir a expensas de los demás lo han llevado a ser el vocero de los desaparecidos, un vocero que come, viaja y tiene dinero sin esforzarse o gastar.
¿Acaso hay desaparecidos de elite?
Cuántos padres en este momento van de Ministerio Público a Ministerios Público pidiendo datos, pidiendo ayuda para localizar a sus hijas, hijos o familiares desaparecidos sin respuesta alguna, cuántos padres han visitado distintos estados en busca de pistas para localizar a sus desaparecidos.
Cuando uno como periodista está ligado con investigaciones sobre desaparecidos, escucha las historias de dolor y la angustia de no saber dónde están sus seres amados, incluso algunos padres se convierten en investigadores privados para tratar de encontrar a sus desaparecidos.
Entonces por qué las autoridades no ponen atención en los miles de desaparecidos e incluso en los desaparecidos que van surgiendo día con día, no ponen atención porque no hay sindicatos y masas de borregos arrastrados por la “revolución” que inundan calles y paralizan ciudades por 43 estudiantes que nunca regresaran a casa, pero que pasa con aquellos que siguen sin regresar a sus hogares.
Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa han recibido ayuda nacional e internacional de instituciones de derechos humanos, instituciones que nunca se acercaron ni acercaran a esas madres angustiadas por no tener a sus hijos a su lado.
¿Acaso hay desaparecidos de elite?
Cuál es la diferencia de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa con los miles que han desaparecido en todo el país, la mayoría en manos del crimen organizado, como fue el caso de los normalistas. La diferencia es que los miles no son moneda de cambio para organizaciones sindicales y sociales que obtienen miles de pesos con la desgracia de los desaparecidos.
-
Michoacán21 horas agoFGE detiene a dos probables responsables de feminicidio en Ocampo
-
Política3 días agoRecorre Fabiola Alanís municipios de Michoacán para difundir el Plan por la Paz y la Justicia
-
Congreso2 días agoToño Carreño Propone Prohibir Colores Partidistas en Obra Pública de Michoacán
-
Internacionales2 días agoBomberos de Zitácuaro se suman a labores de rescate tras terremotos en Venezuela
-
Congreso2 días agoCongreso de Michoacán tipifica la sumisión química como delito autónomo a propuesta de Sandra Arreola Ruiz
-
Internacionales3 días agoT-MEC 2026: Trump descarta renovación por 16 años; el pacto sigue vigente hasta 2036
-
Congreso2 días agoHasta el 25 de julio la recepción de proyectos para el Parlamento Juvenil, informa Grecia Aguilar
-
Michoacán18 horas agoCarlos Torres Piña impulsa asambleas informativas para diagnosticar retos en materia de conciliación y seguridad


