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Opinión

Trump y el enanismo de nuestra clase política

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Por supuesto que debe preocuparnos la presencia y la permanencia de Donald Trump en la Casa Blanca, ya que EEUU es nuestro principal vecino y socio, y sigue siendo una de las grandes potencias mundiales, aún, nos guste o no. Por ello, sus manotazos, bostezos y coletazos deben mantenernos en estado de alerta permanente, sobre todo cuando ha comenzado a dirigirlo un hombre de dobles intenciones y de clara voluntad de avasallar.

Pero, ciertamente, más nos debe preocupar el enanismo mental y actitudinal de nuestra clase política.

Si hacemos un repaso de todos los políticos de este país, políticos de todos los colores y sabores, nos podremos dar cuenta de que nuestra pertenencia al Tercer Mundo, al Mundo Subdesarrollado, a los Países Emergentes, usen el eufemismo que gusten, equivale a tener una clase política mediocre y sin luces.

Mencionemos a los principales:

Margarita Zavala y el PAN

Margarita Zavala es una tipa gris y sin méritos propios, que se sigue colgando de su ex papel de Primera Dama (¡ah, las primeras damas de aquí y de allá!) durante la mediocre Presidencia de Felipe Calderón, su marido.

Margarita Zavala sólo logra transmitir la hueva con la que habla: me duermo a los diez segundos de escucharla, diga lo que diga. Es obvio que, además, a la señora le cuesta mucho trabajo armar ideas. No tiene claridad mental y es malísima para estructurar argumentos.

Pero lo peor es su estúpida propuesta de hacer de México el anfitrión de todos los migrantes del mundo, esto si a Trump de veras se le ocurre construir el muro en la frontera México-EEUU.

¡Cuánta demagogia y populismo! ¡Qué idiotez, además! ¿Y de veras así pretende ser Presidente de México? ¿A Margarita no le cae el veinte de que en México no podemos ni con nuestra propia gente y ya quiere más? ¿Acaso Margarita no sabe que la migración de mexicanos hacia los EEUU se debe, en gran medida, a que México ha sido incapaz de retenerlos con buenas oportunidades de empleo en su propia tierra?

¡Y para colmo sale con su bobada de que, si se le critica, es por “misoginia”! ¡Ah, la modita de la mitología feminista en una mujer que, por cierto, se ha negado sistemáticamente a reconocer el derecho de las mujeres al aborto!

Por otro lado, y aunque es de sabios (y más de políticos) cambiar de opinión, nadie le cree al PAN su cambio de postura con respecto a la aprobación de la Reforma Energética. Vaya, al parecer ni sus propios militantes se creen la muda de piel.

La mayoría de la gente cree que el PAN está modificando su línea política como parte de una estrategia electoral para el 2017 y el 2018. Prefiere quedar como “héroe” y no como “villano”. El PAN tiene mucho que perder si no vira, pues, mal que bien, sigue siendo el partido mejor posicionado para la presidencial del 2018. Y ya saben: de que se muera mi abuela a que me muera yo… ¡mejor mi abuela!

Que Peña Nieto se quede solo con la Reforma Energética. Total, ya huele a muerto y es del PRI.

Andrés Manuel López Obrador (MORENA)

Ahora, este mequetrefe populista, aspira a construir un “pacto de unidad nacional” ante la amenaza trumpista; sí, un pacto de unidad nacional con todos los partidos políticos que representan a la “mafia del poder”, que son todos excepto MORENA.

Y miren que no debemos ser puristas: todos los pactos deben ser bienvenidos dentro de la democracia moderna. Finalmente, nuestro país nació gracias a un pacto trascendental (Abrazo de Acatempan) entre conservadores monárquicos (Agustín de Iturbide) y demócratas liberales (Vicente Guerrero).

El problema con AMLO es que él se siente el reloj de la nación: las cosas deben hacerse (o dejar de hacerse) a la hora que él diga y como él diga. Ahora, al Profeta se la antoja cerrar filas por el bien de México y, obvio, todos debemos girar en torno a su tardía ocurrencia.

Por supuesto que hay mucho oportunismo en esta jugada, pues el tabasqueño es muy hábil: tramposamente emite la “gran convocatoria” cuando el país está encabronado por el gasolinazo y el continuo deslizamiento del dólar a la alza. Ocasión propicia, sin duda. El tipo quiere quedar como el “Héroe de la Patria”. Ahora no solamente es el “luchador incansable” contra la corrupción: también es el “defensor prístino” de la Nación Mexicana.

Para colmo, ha llegado acompañado de personajes como el Senador Mario Delgado, ridículo legislador que se ha puesto a producir “videos didácticos” para explicarnos la crisis energética nacional. Esperemos que, en su calidad de ex Secretario de Finanzas del escondido Marcelo EbrardDelgado haga un video en donde nos explique toda la porquería inherente a la construcción de la Línea 12 de la Ciudad de México. Por supuesto, tenemos memoria.

El PRD de Barrales

El PRD tiene una de sus peores dirigentes en uno de los peores momentos del país. Alejandra Barrales, quien llegó al PRD para impulsar la candidatura presidencial de su mentor Miguel Ángel Mancera y la suya propia a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, se la ha pasado lanzando discursos nacionalistas-estatistas con respecto a PEMEX.

Insiste en darle la vuelta a la Reforma Energética y dejar las cosas como estaban antes de ésta; claro, invirtiendo mucho dinero en esa coladera presupuestal llamada PEMEXBarrales no logra aceptar el hecho de que, con su propuesta retrógrada, nos saldría más caro el caldo que las albóndigas.

Por si fuera poco, Barrales olvida que buena parte de la crisis de nuestras finanzas nacionales se debe a los excesos y abusos presupuestales asociados con los programas sociales de corte populista, que ya son muchos. Para ejemplo, el baby pack de Mancera en la Ciudad de México. Ya saben ustedes, Mancera se siente finlandés, pero sólo cuando le conviene.

Mancera sí que debería ser moderno para, por ejemplo, desaparecer de tajo escuelas en donde se malgasta el dinero público, como el IEMS y la UACM, y, fiel al “espíritu vanguardista” de la Ciudad de Méxicoimpulsar mejor la educación en línea, a través de la cual se puede: a) ampliar la cobertura, b) diversificar la oferta educativa, c) reducir costos de operación, d) evitar alumnados y profesorados parasitarios, y e) reducir la movilidad humana congestionante y contaminante, principalmente.

Pobre izquierda partidaria, pues. No sabe ni por dónde y recurre a consignas rancias.

Peña Nieto y sus oficinistas

Con respecto a Trump, la gestión de Peña Nieto se desfondó desde un principio, desde la campaña del magnate.

Claudia Ruiz Massieu se mostró tibia, pasiva e inútil. Le faltó pericia y colmillo. Ella tuvo que haber viajado una y otra vez, por aquí y por acá, para armar redes fuertes de personas y de organizaciones anti-Trump en México, en EEUU y en el resto del mundo. Tuvo que haber desplegado un activismo diplomático inusitado para tratar de influir en el resultado electoral de los EEUU, a favor de Hillary Clinton, el mal menor para México… ¡pero no lo hizo!

Para colmo, Peña Nieto la sustituyó por Luis Videgaray, el artífice de la envenenada visita del candidato Trump a México, visita que sirvió para humillar aún más a México. Sí, el mismo Videgaray que ha llegado a “aprender” a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Pero para Trump sólo somos parte de la correa de transmisión de la economía estadounidense. ¿Podrá Videgaray convencerlo de que lo contrario? No veo cómo.

Conclusión

Sí, por supuesto que Donald Trump es un “peligro para México”. Pero peligro para nuestro país también es, no cabe duda, la clase política mexicana que, mediocre y envilecida, se quiere colgar de palabras huecas y de poses histriónicas para enfrentarlo.

    /  CIUDADANO CEROCOLUMNAS  /  elarsenal.net

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